Sábado, 27 de Febrero de 2021      

William Sill: el Schindler sanjuanino

Antes de viajar a los Estados Unidos donde moriría, el paleontólogo William Sill dejó algunas copias de un diario que llevó durante la dictadura militar en el que relataba hechos en los cuales fue protagonista o recibió información de primera mano. Una de estas copias la entregó a Juan Carlos Bataller para que fuera publicada después de su muerte. En su edición del viernes 1 de agosto de 2008, el semanario El Nuevo Diario cumplió con el pedido que formulara el científico. Este es el trabajo publicado.

Williams Sill

LA CARA OCULTA DE WILLIAM SILL

“Estos escritos sólo podrán publicarse después de mi muerte”

En los años 90 conversé muchas veces con William Sill.
El tema principal siempre era Ischigualasto.
Compartíamos conceptos sobre ese fantástico sitio y también la bronca de que los sanjuaninos no supiéramos sacarle provecho turístico a un lugar único en el mundo.
Incluso, en 1.998 habíamos compartido con William, Atilio Boggian, Saúl Saidel y funcionarios del gobierno de ese momento un viaje a Los Angeles con un objetivo preciso: contactarnos con empresas que se especializaban en la planificación de parques temáticos internacionales. Fue en aquel viaje que surgió la idea del Eco Park.

William Sill en los jardines de El Nuevo Diario en 2002
Quiso la casualidad que durante los días que permanecimos en California me tocara compartir habitación con William.
En largas charlas fue mucho lo que aprendí de aquel hombre multifacético que si bien era famoso como paleontólogo y docente universitario, se apasionaba por otros temas que nada tenían que ver con la ciencia.

Así me enteré que había nacido en un pequeño pueblo en el desierto de Nevada, que con el tiempo Ilegaría a ser visitado por 37 millones de turistas cada año, Las Vegas.
Supe también que había servido seis años en el ejército de los Estados Unidos, entrenado como comando y avanzado suboficial.
Me contó, además, que fue aviador comercial en exploración para uranio y transporte de pasajeros y cargas en aviones de la segunda guerra mundial.
Y como si estas historias fueran poca cosa, recibido de geólogo en la Universidad de Brigham Young, un día vino a la Argentina como misionero mormón y entró a trabajar en YPF en Luján de Cuyo.

William Sill entregó una copia de su diario antes de su último viaje a los Estados Unidos. Entre las personas que ayudó a salvar el paleontólogo figura Jorge Comas actual vicerrector de la Universidad Autónoma de Mexico, quien estubo en San Juan el fin de semana pasado para rendir homenaje a Sil
Fue así como conoció a su “sanjuanina del alma”, la albardonera Nélida Salinas, con quien formó un hogar que le dio cuatro hijos y doce nietos.
Vuelto a los Estados Unidos cursó estudios avanzados, becado por la Universidad de Harvard, donde recibió el master y el doctorado en Geología y Biología, con especialidad en paleontología de vertebrados.
Continuó su especialización en Inglaterra, Alemania, Israel, Egipto y Sudáfrica, a la vez que realizaba expediciones en Kenya, Venezuela y Brasil. Tras esto se instaló nuevamente en los Estados Unidos como profesor e investigador en la Universidad de Yale, donde también sirvió como asesor de Parques Nacionales para creación de zonas protegidas en los Estados Unidos.

Facsimil de la copia que William Sill entregó de su diario antes de su último viaje a los Estados Unidos
Pero igual que una albardonera se le metió en el alma, un lugar le daría otro sentido a su vida: el Valle de la Luna.
Sí, el destino estaba escrito que William tenía que volver a San Juan. Y lo hizo en 1969.
Renunció como profesor de la prestigiosa Universidad de Yale y se quedó en nuestra provincia como profesor de paleontología en la Universidad Nacional de Cuyo primero y en la de San Juan después.

En 1963, William Sill participó en los actos masivos que realizaba Martin Luther King
Muchas fueron las cosas que charlamos aquellos días con Sill. Recuerdo que tan asombrado estaba yo por lo mucho que él había vivido que en una de nuestras conversaciones le dije:
—Pero… ¿hay algo que no hayas hecho, William?
Y la respuesta del paleontólogo quedó como un gran signo de interrogación en la noche californiana:
—Uhhh… Hay otras cosas que muy pocos saben y que algún día te contaré.

Pasó el tiempo y William peleó como un león para que el Parque lschigualasto —su parque— fuera declarado Patrimonio de la Humanidad.
La nominación la presentó en 1.999 en Paris, ante el comité de Patrimonio Mundial. Y el 2 de diciembre de 2.000 logró la designación por unanimidad a pesar de que hubo una objeción por considerar que el gobierno de San Juan no tenía la competencia suficiente para administrar un sitio de importancia universal. Su prestigio pudo más que la fama de nuestros gobernantes...

William con Nélida Salinas, su esposa, el día de su boda.
Durante el 2.001 y el 2.002 vino varias veces por El Nuevo Diario.
Ischigualasto siempre estaba presente.

—En el Banco Mundial hay dispuesto un subsidio de 1.200.000 dólares para construir el Centro de Interpretación en lschigualasto y hay 25 millones de dólares a muy bajo interés para los sanjuaninos y riojanos que quieran invertir en el desarrollo turístico de Talampaya y el Valle de la Luna. Inmediatamente haya un acuerdo de la Argentina con el FMI, los créditos se liberan. ¿Te imaginas lo que se puede hacer con ese dinero?

Otro día venía en su cuatriciclo –ya casi no podía caminar— y en medio de la descomunal crisis que vivía la Argentina en aquellos días nos decía entusiasmado:
—El 75 por ciento de los sanjuaninos puede llegar a vivir del turismo si transformamos Ischigualasto en un parque ecológico protegido, con la infraestructura adecuada. Pero así de poco nos sirve. ¿Vos sabés que el turismo de este tipo gasta tres veces más que el turismo normal? El gran drama es que la gente viene pero no tiene en qué gastar...

El matrimonio Sill con sus cuatro hijos: Zabrina, Tonia, Linda y William.
Llegó fines del 2.002 y en una de sus tantas visitas, mientras nos servían un café y como para no cambiar de tema le lancé una pregunta:
—¿Crees que algún día se concretará el sueño de un lschigualasto turístico?
—Yo siempre soy optimista. Si sin hacer nada crece cada año el número de visitantes extranjeros... ¿te imaginas cuando se hagan las inversiones necesarias?
William sonrió y dijo:
—Pero hoy no vengo a hablar de Ischigualasto. Te quiero anticipar que dentro de unos meses me voy de San Juan.
—¿Pero volverás?
—Hace 33 años que estoy ligado a Ischigualasto. Y ya se me hace imposible ir por mi estado físico. Con mi mujer vamos a radicarnos en los Estados Unidos y veremos si se encuentra algo que pueda devolverme la movilidad que rápidamente estoy perdiendo.

El hombre religioso. William Sill era patriarca de la Iglesia de Jesucristo de los últimos días. Una de las copias del “Journal of the Military Dictatorship” fue depositada entre directivos de la Iglesia Mormona.
El anuncio me tomó de sorpresa.
De pronto, aquella canción de Alberto Cortez, Cuando un amigo se va, adquiría un significado mucho más profundo. Pero William me tenía reservada otra sorpresa.
—Recuerdas aquella noche en Los Angeles cuando me preguntaste qué no había hecho y te contesté que algún día te contaría.
—Sí, claro que me acuerdo.
—Bueno, la respuesta está en estas hojas.
Y Sill me pasó un paquete en papel madera atado con una piola.
—¿Puedo abrirlo?
—Sí, por supuesto. Pero el contenido sólo podrás divulgarlo después que yo muera. No quiero ser parte de juicios ni investigaciones.

William Sill el día que vino a despedirse.
Abrí el paquete y había 30 hojas manuscritas en inglés, con un título muy sugestivo
“Journal of the military dictatorship – 1.976—1.979”
—¿Y esto?
—¿Viste la película “La lista de Schindler”?
—Sí, claro que la vi.
—Bien, yo he sido una especie de Schindler en San Juan durante los peores años de la dictadura. Pude ayudar a que muchos jóvenes, algunos alumnos míos, se salvaran de una muerte segura. De aquellos tiempos quedaron estos escritos. Te los quiero entregar como periodista y amigo. Pero te reitero: quiero que lo publiques sólo después que yo muera. El momento lo dejo librado a tu elección.

El paleontólogo posa en la puerta de El Nuevo Diario durante su última visita.
El “Diario de la dictadura militar —1976—1979” fue traducido por mi nuera, Laura Inés Clavijo, y estuvo guardado hasta hoy, que llegó el momento de cumplir con la palabra empeñada.
Esta es la otra faceta de William, la faceta secreta, la que muy pocos conocían, la que yo conocí sólo el día que me entregó los escritos, la que se ocultaba detrás del profesor, el paleontólogo, el aviador, el misionero mormón, el hombre que le entregó su corazón a San Juan y a Ischigualasto.

Juan Carlos Bataller

WILLIAM SILL: DIARIO DE LA DICTADURA MILITAR (1976 /1979)

Aclaración:
Las siguientes páginas fueron escritas y escondidas durante la terrible dictadura. En algún punto mi nombre estaba en la lista de aquellos que debían desaparecer, probablemente porque yo era profesor universitario y era popular con los estudiantes, incluyendo los de la Juventud Peronista. Yo nunca participé en actividad alguna que pudiera ser considerada ni remotamente como subversiva, pero los militares decidieron eliminar a todos aquellos que estuvieran conectados de alguna manera con los grupos políticos jóvenes. El resultado fue la cercana destrucción del sistema universitario argentino. Yo sabía que si era capturado sería torturado y probablemente ejecutado y decidí que bajo ninguna condición les daría nombres de otros que serían también capturados y ejecutados. Por esta razón los nombres en este diario están en código. El código es simple, los primeros versos del Libro del Mormón en Español,código de dos dígitos tal que: 01 = y, 02 = o, 03 = N, 04=E, 05= F, 06=I Algunas veces la cuenta puede estar equivocada en un número , ya que este diario fue escrito bajo stress.
Los números fueron escritos juntos para hacerlos más difícil de descifrar, por prueba de posibles nombres. La casa que alquilábamos en Barrio Santa Rosa fue tomada en Julio de 1976, nuestra granja en Pocito, una semana después, nosotros huimos para Buenos Aires.

30 DE MAYO DE 1977

Unas pocas cosas es mejor que sean escritas antes que abandonen mi mente, acerca de la situación aquí. En San Juan, Nicolás (1) Vargas – Alvarez, abogado, casado con la hija de Bustelo Grafigna (2), miembro activo de la Juventud Peronista. Fueron arrestados, interrogados, torturados como era usual. Sin resultados satisfactorios. Vargas negó tener información que los interrogadores demandaban. Ellos tomaron a su hija de 6 años y le dijeron que la matarían si él no hablaba, él respondió que no podían dar más información porque no la tenía, entonces ellos pusieron una pistola en la cabeza de la niña frente a él y apretaron el gatillo. La muerte fue explicada como un accidente, que la niña estaba jugando con un revólver en la estación de policía y se disparó ella misma. Vargas está desaparecido desde entonces. Nunca fue soltado por lo tanto se lo considera presuntamente ejecutado. Yo no he confirmado este relato todavía, pero será fácil de chequear.
(Diciembre /77 – confirmé la muerte de la niña por disparo en extrañas circunstancias).

El castigo en prisión: la más leve ofensa es castigadas con 10 días en la “Chancha”- un pequeño cobertizo de acero donde el prisionero no puede pararse ni sentarse derecho. Son dejados desnudos, mojados periódicamente con agua fría. Usualmente acompañado del tratamiento del submarino, le sumergían la cabeza en un recipiente con agua hasta que las convulsiones comenzaban, repetido varias veces, o el submarino seco, un bolsa plástica sobre la cabeza atada, con iguales resultados.

6 DE JUNIO DE 1977

Más información sobre Vargas. El está aparentemente muerto. Dos testigos oculares son conocidos. Sus nombres son:
22087402030484113042235002090222110213080908
224102181108030611411413112235020304.
Ellos estuvieron en prisión con él en Mendoza. El estuvo muy mal después de salir de una severa tortura. Ellos le preguntaron que sucedió, el respondió “me han abierto”. No se si se refería a una especial forma de tortura aplicada a personas que pensaban que eran importantes. Estas consistían en cirugías con la víctima observando conciente, aparentemente acompañada de dejarlo abierto a menos que hablara. O posiblemente haya estado sufriendo heridas sostenidas durante la tortura. En algún punto el caía en la total inconciencia (de acuerdo a estos testigos). Fue tomado de su celda y nunca lo volvieron a ver. Esto tuvo lugar en un puesto de armas en Mendoza en septiembre-octubre de 1976.

Cercanamente cada día hay reportes de diarios de terroristas muertos en batallas armadas con la policía o el ejército. Esto es interesante ya que en esas batallas la policía nunca es dañada, nunca hay ningún prisionero tomado y los terroristas nunca son rescatados, siempre muertos.
Reporte de diario sobre una joven pareja muerta por la policía cuando transferían armas de un auto a otro- de acuerdo al reporte oficial.

El relato que yo conseguí de un oficial de policía fue diferente. Una joven pareja estaba estacionada en una plaza local, la policía paró para chequear sus identificaciones. Cuando el primer policía se estaba acercando al auto, sacó su arma y accidentalmente se le disparó. El segundo policía pensó que había recibido un disparo desde el auto, por eso se abrió con su arma encubierta (sub-ametralladora), matando al joven y a la joven que estaban en el auto. Pero la comunicación oficial no decía esto.

Reporte de un policía federal. Ellos tienen dos camiones como los usados para transportar carne refrigerada, camiones usados para transportar pedazos de bifes. Estos son usados para llevar los cuerpos de las personas asesinadas en los campos de concentración.

Su relato: una noche de trabajo en una inspección pararon un camión de carne completo, con el nombre de la compañía y todo. Los conductores sonrientemente les mostraron sus credenciales y abrieron las puertas de carga. Adentro había cerca de 20 cuerpos de gente joven colgados de la mandíbula inferior en ganchos de carne. Ellos estaban en camino de tirarlos en el río en depósitos de basura.

Este es un reporte de 74082206080302180803-198, un oficial de la armada que estaba en una estación en algún lado del norte de Argentina en un campo de concentración secreto. “Los prisioneros eran tratados muy malamente, mantenidos todo el tiempo con los ojos vendados y con armas apuntando detrás de ellos, en celdas superpobladas, sin permisos para lavarse, muy controladas y pocas visitas al baño, viviendo en una terrible hediondez.

Muchas veces durante las sesiones de torturas, las tripas de los prisioneros y las vejigas se les aflojaban y no les era permitido limpiarse, dejándolos vivir en la suciedad. El oficial reportó las formas mas variadas de tortura, particularmente la destrucción de los genitales femeninos y sus pechos con una máquina de tortura eléctrica y mientras los prisioneros eran mantenidos con los ojos vendados. Después eran golpeados severamente, se los tiraba en el piso de la celda de interrogación y los perros eran colocados sobre ellos. Esto producía un tremendo terror psicológico. Una parte usual del interrogatorio era la “falsa ejecución”. En ella el prisionero era informado que sería ejecutado, lo llevaban al campo, los comandos eran dados, luego una descarga de armas de fuego era dada cerca del prisionero mientras el era golpeado por un fuerte soplido en la espalda.

Otra forma de tormento era tomar a tres o cuatro prisioneros juntos vendados en una sala de interrogación y atados, luego interrogaban solamente a uno de ellos. Los otros escuchaban en la oscuridad los quejidos y lamentos de la persona que estaba siendo interrogada.
Cada atardecer el oficial de inteligencia a cargo enviaba una lista de nombres a ser ejecutada en secreto. Estos eran entre 8 y 12 personas enviados cada tarde e incluían hombre y mujeres de todas las edades. Estas eran personas que ellos (la gente de inteligencia) sentían que definitivamente estaban involucradas en algún aspecto en actividades subversivas –no les importaba en qué aspecto-. Esta gente era sacada afuera a la noche en autos y camiones a lugares desolados y se les disparaba uno por uno. Luego se los colocaba en tumbas masivas y se los cubría. Ninguna pista quedaba de ellos, no figuraban en ninguna lista de prisioneros, y ninguna organización gubernamental admitiría que ellos habían sido arrestados alguna vez. Ellos dejaban detrás pequeños niños, propiedades, deudas, creando un tremendo desastre legal porque nunca serían probados muertos. 10.000 habían sido matados de esta manera.
El oficial que contaba esto estaba enfermo, disgustado y avergonzado.
A causa de la fuente de este reporte, yo averigüe a través de unos amigos de la embajada de Estados Unidos si estarían interesados en un reporte. La respuesta volvió que ellos tenían instrucciones desde Washington de no recibir información contraria al régimen militar. Esto fue alrededor a diciembre de 1976.

Reporte de 084104(2)640803112202130422041806
El estaba en Santa Fe de vacaciones en una casa sobre una calle que topaba. En la mitad de la noche ellos escucharon disparos y quejidos de “no” y “por favor”. Mirando hacia fuera por la ventana vieron un camión de la armada estacionado en la entrada de la calle y una fila de personas siendo fusiladas. Ellos estimaron cerca de 10 o 15 persona, hombres y mujeres, todos jóvenes, todos con sus manos atadas en sus espaldas. Los soldados estaban usando armas automáticas, disparándole a todo, incluyendo las casas, metiendo cientos de balas dentro de los cuerpos. Luego juntaron todos los cuerpos y se fueron. Dos o tres días después los periódicos estaban llenos de reportes de la Armada acerca de la tremenda batalla peleada contra terroristas en Santa Fe en la cual 16 de ellos fueron muertos – una gran victoria para la fuerza de la ley y el orden.

Esta es la historia de Ricardo Caballero, un estudiante mío de la Universidad de San Juan. El era muy lindo chico que estaba terminando la carrera en Geología. El no era político ni estuvo envuelto jamás en ningún grupo estudiantil. En enero del 77 fue asesinado por la policía local en una plaza de la ciudad cuando estaba con su novia. Su novia era también estudiante de Geología llamada Brígida Castro, de una prominente familia sanjuanina. La historia oficial fue que él se resistió al arresto y tenia conexiones terroristas.
De acuerdo a unos amigos la historia fue esta: algunos policías locales estaban tomando ventaja de su posición de invulnerabilidad y poder ilimitado para someter a las personas. Uno de los modos que tenían de hacer esto era observar a las parejas en las plazas locales, tomar al muchacho y apartarlo y obligarlo a buscar a su novia a menos que volviera con dinero. Aparentemente esto fue lo que le pasó a Ricardo, pero el seguro del arma del policía no estaba puesto y accidentalmente se disparó matándolo. Para cubrirse tuvieron que reportar un intento de arresto y justificarlo con una redada en la casa. Como sea el hermano de Ricardo es un abogado que inmediatamente tenía a un juez federal en la casa y catalogando todo. Más tarde cuando la policía volvió “encontró” literatura subversiva. Esto es insostenible (apartado: la posesión de literatura ilegal es un crimen punible con 3 años de prisión tanto como el uso de un lenguaje abusivo a un miembro de las fuerzas armada. Esto hacía muy fácil de justificar un arresto, los oficiales arrestantes siempre llegaban con las manos llenas de panfletos para esparcirlos alrededor de la casa).
De cualquier modo, el pobre Ricardo está muerto,
uno de los chicos más agradables que conocí durante mis años en San Juan.

Reporte de la Unidad 9 de la Prisión de La Plata.
Agosto, 9 ó 10. Carlos Ibáñez, muere después de severa golpiza y tiempo en la celda de castigo EL “Chancho”. Cuando el fue arrestado, alrededor de 1 año atrás más o menos, sus brazos fueron amarrados, fuertemente con alambre de púas y se lo dejó así por 3 días. Después de esto la gangrena se desarrolló y se le rehusó tratamiento, hasta que estuvo en estado bastante avanzado, luego fue tratado por el médico de la prisión de Mendoza (no en un hospital). El tratamiento consistió en quitarle todo el tejido engangrenado. Se recuperó pero estuvo muy débil y enfermo. Cuando recibió el trato habitual que acompañaba los castigos en prisión, aparentemente su cuerpo no pudo soportarlo.

La historia de Claudio Sarrote, un chico de una familia que he conocido por varios años. El era políticamente activo en la universidad, no realmente un líder, pero activo. En su último año en la escuela de Medicina, fue arrestado como de rutina, durante una visita a un paciente, llevado a la estación de policía local. Cuando la Policía federal llegó por él, le colocaron una capucha sobre la cabeza, brazos amarrados como de costumbre, colocado en el suelo de un auto y conducido en zigzag por alrededor de una hora. Luego fue llevado a un lugar no identificado.
Mientras era mantenido esperando solo en una habitación, fue desvestido, dejado desnudo, excepto por la capucha, y sus brazos siempre atados.. Alguien entró en la habitación, le ordenó que se pusiera de pie. Cuando lo hizo lo golpearon en el estómago, luego siguió una dura golpiza, terminado por un “stomping”, cuando yacía en el suelo. Durante este tiempo, aproximadamente una hora, no hubo preguntas. Tras eso él fue colocado sobre los resortes de una cama, con sus brazos y piernas cableados a los resortes metálicos. Luego el interrogador llegó con la máquina de torturar eléctrica. Fue interrogado por 3 días, sin nada de comida y con muy poco de beber. Ellos quemaron hoyos en las plantas de sus pies, ampollaron el interior de su boca, colocaron la picana eléctrica en su ano, y todo lo demás que era parte del procedimiento Standard. Después de haber terminado con él, lo retuvieron una semana y lo enviaron a la prisión. Esto fue antes que los militares fueran levantados, en Marzo 1976, por lo que tenía permitidas las visitas en prisión. Yo lo vi allí. Vi las marcas en su cuerpo, los agujeros en su pecho, estaba aún hinchado alrededor de la cara, todavía tenía marcados los cables en sus brazos. Hasta
ahora él ha estado preso por dos años, sin haber sido acusado de ningún crimen.

Acerca del número de personas desaparecidas ( ver además mi reporte sobre el oficial del ejército) del viernes 2 de Septiembre, nosotros escuchamos un corto difundido desde Suiza.
El embajador suizo en Argentina dio las siguientes estadísticas: 20.000 personas desaparecidas, 5000 de las cuales se sabe que están muertas. Yo creo que esta información es significativa, ya que sin dudas llegó desde la Cruz Roja, que tiene una oficina internacional aquí. Nosotros sabemos por nuestra experiencia personal con ellos, que ellos solo reciben (aceptan) información de familiares, y que cada persona reclamada como desaparecida o fuera de contacto, eran colocada en una lista separada, con detalles de la desaparición, etc.

De la vida en prisión de Tito, en la Unidad nueve de la prisión de La Plata. Ellos vivían en una celda de 6 por 8 pies, sin ventanas pero con una hilera de azulejos traslúcidos en un costado abajo, una ventilación arriba y una puerta de acero, con un pequeño orificio que se abre. A uno de los lados hay una litera de cemento con un colchón, en la pared del fondo una mesa de cemento, a su lado un inodoro no desaguable, sobre el cual hay una palangana y un recipiente con agua. El agua para el inodoro y la palangana se llena de la válvula central que es operada por el guardia cuando él lo considera. La celda es algo así,
Nótese que el espacio libre es de una yarda al cuadrado sin visión al exterior.

Nombres de torturadores:
030874041802053502223514042218
(141X)09044108110222(2)64021804220274042202
0205060906084119042208353508
421408221108220274042202
130213188804082218

Ellos están encerrados 20 de las 24 horas. Tienen 2 horas en la mañana y 2 en la tarde ( a menos que llueva) en un patio rodeado por paredes, del tamaño de media cancha de basketball. Tito es afortunado por ser el único ocupante de su celda. En casi todos los pabellones hay dos ocupantes por celda, en tal caso un litera de hierro es colgada por encima de la de cemento que ya tiene la celda. Es muy difícil para los prisioneros estar encerrados tantas horas con otra persona. Y las Unidad 9 es una de las mejores prisiones, considerando trato y confort!!

En las declaraciones públicas del presidente Videla sobre su ignorancia acerca de quién o qué grupos eran responsables por la desaparición de tanta gente. El vive en la base de las fuerzas armadas “Campo de Mayo”, en esta base hay un campo secreto de concentración, con 500 personas que son reportadas “desaparecidas”. Campos secretos similares, llevados por el ejercito, es sabido que los hay en Córdoba, Tucumán, La escuela de entrenamiento mecánico Naval de La Plata, y otras áreas. Es sabido por residentes que luego fueron trasladados a prisiones abiertas. A estas luces es muy difícil de entender las declaraciones públicas de estos hombres. Especialmente a los grupos del gobierno de los Estados Unidos que están tratando de entender qué es lo que sucede aquí.

Cosas de las que soy yo testigo en persona.
El hogar de una familia redado durante la noche. La puerta fue destrozada, las pertenencias de la familia arrojadas al suelo. Los muebles y aparadores, destruidos, la madre y el padre capturados, dos niños pequeños dejados solos llorando, uno de ellos de 2 y medio años y el otro de 6 meses. Los vecinos vinieron y trataron de consolar a los bebes. Nada se supo de los padres por un mes. Durante ese tiempo la esposa y madre fue llevada frenéticamente de la estación de policía a la base militar. La pareja no fue alistada entra las personas bajo arresto y las autoridades del ejercito decían que no tenían permitido develar información. Ellos estuvieron entre los afortunados que regresaron. 20000 nunca volvieron, muchos están muertos. Madres y padres forman filas frente al Ministerio del Interior para reclamar por los desaparecidos. La respuesta es invariablemente “ Nada aún” , regrese en 2 semanas. Nelly esperó en esta rutina cuando Tito despareció. Este caso de personas desaparecidas es uno de los más crueles e inhumanos actos infligidos por las autoridades militares.
No saber si un hijo, o una hermana o un marido o esposa están vivos o muertos, es una herida insanable. Una mujer llorando les pedía a los soldados del Ministerio “Sólo díganme si está vivo o muerto, ya no tengo más lágrimas para derramar, pero déjenme estar en paz, él es mi hijo”.

Una de las secretarias de la universidad fue arrestada. Ella y su marido me habían pedido confidencialmente que investigara los avances que habían sobre esterilidad masculina, ya que su marido tenía algún problema y no podían tener hijos. Cuando fue arrestada, fue violada continuamente durante tres días, por cada uno de los que llegaba (esto fue reportado por otra mujer prisionera, luego liberada – 14-1405.7406461404.
Nueve meses después dio a luz una criatura. Ella llenó un reclamo ante un juez, quien lo rechazó por que el niño podía haber sido concebido en los días previos a su arresto y ella no pudo identificar a ninguno de sus asaltantes (estando con los ojos cubiertos). Ella todavía está en prisión con un bebé.

Yo he visto los camiones de soldados yendo de noche de un vecindario a otro, aparentemente con sus listas. A la universidad eran enviadas todas las semanas, listas de personas, sumariamente desaparecida de sus puestos, ninguna explicación fue nunca recibida.
Otras personas, estudiantes, vecinos, han simplemente desaparecido.

En el bloque de celdas donde Tito está preso, muchos prisioneros han sido asesinados. Los primero de lo que fui conocedor fue en Enero de 1977, cuando Roberto Pirlez y Dardo Cabo fueron matados.
Esto fue oficialmente calificado como “tentativa de escape”, aunque el incidente tuvo lugar en lo profundo, dentro de una prisión de alta seguridad. En febrero de 1977, Angel Giorgiades y Luis Rappaport, fueron muertos. Estos fueron calificados como “Suicidios”.A pesar que los cuerpos no fueron devueltos a los familiares, ni siquiera se les permitió a los padres ver los cuerpos. Aparentemente se golpearon ellos mismos hasta matarse. La muerte de Ibáñez (antes mencionado) fue aparentemente “falla cardiaca”.

OCTUBRE 1977

No todo en el sistema penitenciario era malo. Las notas en el diario eran permitir a los testigos de actos de injusticia Tito no tardó en reconocer que algunos de los guardias de la prisión eran gente decente, gente que hacía bien su trabajo. Aquellos que torturaban y maltrataban eran relativamente pocos y sus nombres eran recordados.

20 DE OCTUBRE DE 1977

Nelly y yo, junto a los demás directores del SEI y sus esposas, estábamos aquí en Tucumán para una convención. Todos nosotros no hospedamos en el Plaza hotel.. Sobre las 2 de la madrugada, el cabo de un rifle golpeó nuestra puerta acompañado del grito “Armada Argentina – abran”. Yo abrí la puerta y cinco soldados, conducidos por un joven teniente entraron en la habitación . Nelly se cubrió a sí misma en la cama. Yo estaba parado, (me había puesto los pantalones antes de abrir la puerta) seguido por el clerk del hotel con el registro. El oficial simplemente chequeó nuestros documentos de identidad contra los datos de su registro, un ejercicio estúpido ya que si hubiéramos sido subversivos hubiésemos tenido documentación falsa. Aparentemente eran ejercicios de entrenamiento para soldados jóvenes o parte de las rutinas para mantener a la población intimidada. No hay nada como tener esas ametralladoras apuntándote para intimidarte.
Ellos fueron por todo el hotel, Quiqui Ibarra, nuestro director del instituto, pensó que era alguno de nosotros jugándole una broma, cuando golpearon la puerta.
Entonces gritó: “estamos perdidos”. Ellos quebraron la puerta y lo sacaron de su cama, lo pusieron contra la pared.
Esta era la atmósfera.

Desde San Juan, el Dr. Juan A. Roca y el Dr. Apolo Ortiz estaban en una excursión en el campo con estudiantes de geología , arriba en las montañas. Durante la noche fueron rodeados por tropas armadas, que pensaron que ellos eran un grupo de guerrilleros. Las tropas compuestas de nuevos reclutas, de 18 y 19 años, sin ningún entrenamiento previo, que estaban muy nerviosos. Uno de los jóvenes soldados accidentalmente descargó su arma y fue asesinado. Cuando ellos se tranquilizaron y entraron al campo como amigos, El Dr. Roca estaba sorprendido de descubrir que a las tropas les habían dado altas dosis de anfetaminas antes de salir a realizar las maniobras nocturnas, lo cual pudo ser la causa del accidente ocurrido.

Diciembre de 1977
16 madres de prisioneros políticos fueron arrestadas en Plaza de Mayo. Todas ellas desaparecieron – ahora 20 de enero, todavía ni palabra, Hasta 2 monjas francesas que las ayudaron también fueron tomadas.
Hay toda una sub-cultura en los parientes de los prisioneros políticos. Ellos manejan información, se reúnen en las oficinas de la Cruz Roja , se paran en línea juntos en los ministerios, etc. Nelly y su madre son parte de esta comunidad, y por ello están constantemente al tanto de las tragedias, muertes y desapariciones, etc., que sucedían cada día. Esto mantenía las heridas espirituales abiertas, y es recordado diferente por aquellos que sabían que estas cosas sucedían pero que no tenían que vivir con ello o compartirlo con otros. Es una gran fortaleza espiritual y deja una pequeña reserva para manejar problemas más normales.

Yo creo que es tiempo de cerrar esta parte de mi diario. Lo que es recordado aquí es representativo de lo que sucede en el país.
Yo solamente he tratado de recordar esas cosas que he podido verificar de gente directamente implicada., pero ello refleja las creencias de la gente que dio los reportes. Recordando la maldad e injusticia perpetradas principalmente por las autoridades militares y policiales, no quiero dar la impresión de estar defendiendo la causa terrorista o estar aliado a grupos- que también cometieron grandes crímenes, y que muy probablemente trataran a sus enemigos de la misma forma si estuvieran en el poder. Pero hay una diferencia entre aquellos crímenes cometidos por grupos que están fuera de la ley y aquellos cometidos por los que siendo constituidos como autoridad legal, desobedecen la ley que juraron defender.
¿Porque la juventud se vio envuelta en estos grupos, que promovían actividades terroristas, como un método legítimo para solucionar los problemas nacionales? La mayoría de la gente involucrada eran jóvenes bien instruidos, de buenas familias de clase media. Estos son algunos de mis pensamientos de mis años en las universidades de aquí. La mayoría de los jóvenes son buenas personas y con nobles ideales, estaban enfermos con la corrupción y las arbitrarias imposiciones de los insensibles y autoritarios gobiernos militares, como toda gente joven, eran especialmente sensitivos a la injusticia y la hipocresía.

Perón fue un héroe nacional, educado severamente por sus padres, y el llamaba a su servicio “ la noble juventud” y legitimaba “ actividades revolucionarias” cuando estaban a su favor (luego los llamaba idiotas imberbes cuando las mismas actividades no lo favorecían). El activismo político era una forma de participar en un optimista proceso democrático, la gente joven, marchaba, se reunía, construía escuelas, enseñaba en los barrios pobres, etc. Eran considerados héroes, el peronismo, incluyendo el grupo de los “Montoneros” militantes eran populares en un amplio espectro de gente respetable, la mayoría de los cuales eran razonables ( pero las posiciones de poder y liderazgo eran ocupadas por personas inescrupulosas o fanáticos, usualmente de extrema derecha o izquierda).
Era muy fácil ser apresado por la euforia y ser llevado por caminos que no eran los correctos pero semejaban ser extensiones lógicas del proceso de cambio de la democratización.

Muchos miembros de la iglesia se vieron involucrados en un grado u otro. Yo encuentro remarcable el hecho de que estos miembros activos en la iglesia fueran desviados de la línea principal del activismo político, antes de alcanzar un punto en el cual ya no había retorno. ( al menos en lo que yo he podido verificar). Tan cerca como puedo contar ningún miembro activo ha sido muerto o hecho prisionero por mucho tiempo. Por otras parte tan cerca como he podido averiguar ningún buen miembro de la iglesia que es un oficial de policía o pertenece a las fuerzas armadas ha sido obligado a torturar o matar a otras personas ( un miembro fue suspendido por un mes, por haberse rehusado a torturar a un prisionero).

D y C 134:5

La situación aquí, donde no hay elección entre el bien y el mal en la naturaleza propia de los sistemas, es exactamente como tener que elegir entre la GESTAPO y la mafia. Los líderes militares proclaman su dedicación a Dios y la Cristiandad, deplorando el ateísmo de los socialistas y comunistas inspirados en movimientos políticos. Pero ellos practican asesinatos, violaciones y torturas, quitando a la gente su libertad, y usando su poder para provecho personal. Sus oponentes quieren un Gobierno nacionalista socialista como el de Cuba, que es caracterizado por campos de concentración tipo GULAG, propaganda del control de pensamiento, pérdida de la libertad personal, etc. Las personas parecen no aprender nunca la simple y obvia regla que Cristo estableció tantos años atrás: “y si Satán expulsa a Satán, él está dividido, contra sí mismo, como podrá entonces mantenerse su reino”. ( Mateos 12:26).

No se puede curar el mal perpetrando un mal mayor. Satanás no es estúpido. Usando el mal para combatir el mal resulta en un proceso de adición no de reducción, cuyo resultado es invariablemente, más mal. Aunque es cierto que “es con maldad con que la maldad es castigada” ( Mor 4:5) El resultado final es aun el dominio del mal.
Yo tengo un difícil sentimiento de que lo que los militares están haciendo, hará imposible el establecimiento de un gobierno recto y constitucional en esta tierra, lo que es parte de Sion, y cuya justa ley está basada en los principios establecidos en la Constitución de los Estados Unidos ( D yC 101:77-80). J. Reuben Clark estableció de todos los gobiernos constitucionales de las Américas, “Por tanto, hermanos, yo espero que ustedes entiendan que cuando nosotros comenzamos a entrometernos con la constitución, nosotros nos entrometemos con la ley de Sion, que Dios mismo estableció, y nadie puede jugar con la palabra de Dios con impunidad”( Conf. Rep. Oct. 1942)
Si esto es así, manteniendo en mente las palabras en Mateos 12, el resultado final de este gobierno anticomunista, será probablemente altamente favorable a aquellos que claman por destruirlo.

Hay otros aspectos tristes, hombres jóvenes que cometieron asesinatos, torturas y violaciones, porque fueron enseñados que esto es aceptable y que no serían llevados a dar cuenta de ello. Yo he oído a jóvenes soldados jactarse de haber violado a mujeres prisioneras en Tucumán. Ellos sabían que estaba mal, pero gozaban teniendo poder sobre otras personas, y se sentían seguros de que nunca les serían imputados los cargos. El mismo proceso llevó a hombres al asesinato. Una vez le pregunté a un oficial de la armada si no sentía que era una pena extrema dispararle a un menor de 16 o 17 años por pintar slogans en una pared. El respondió “no del todo, hoy están pintando slogans un año más adelante estarán tirando bombas”.

La real tragedia de esto no son las víctimas de la violencia sino la creación de quienes la perpetran. Aquellos que se convirtieron en asesinos perdiendo sus posibilidades celestiales y sentenciándose ellos mismos al mayor de los sufrimientos posibles: La exclusión del perdón de Cristo. Adentro, mienten la tragedia.

En tiempos en que meditaba en la tristeza, angustia y frustración, los mensajes de las escrituras me trajeron confort y un sentido de perspectiva. Algunos de los pasajes son: Mormón 5:8 “…, pero sabiendo que esas cosas deben ser seguramente conocidas, y que todas las cosas que son escondidas deben ser reveladas sobre los techos de las casas” y de nuevo yen DyC 1:3” y los rebeldes serán acribillados con más sufrimiento , por sus desigualdades, serán dichas sobre los techos de las casas, y sus actos secretos serán revelados”. Probablemente este diario sea parte de este proceso. Para aquellos que el mal es justificable para combatir el mal, o fallan al hacer la distinción entre al camino correcto y el incorrecto, no hay nada como la editorial de Moroni en Ether 8:22-26” y cualquier nación sostendrá tales combinaciones secretas, para conseguir poder y provecho, hasta los que derramen sobre toda la nación, contemplarán su destrucción; … y sufrirán no aquellos estas combinaciones asesinas, penderán sobre ustedes, como fueron concebidas para lograr poder y riqueza, y el trabajo, sí, aún la tarea de destrucción caerá sobre ustedes… Cuando el Señor os lo demande, cuando vean las cosas llegando entre ustedes, despertarán a un sentido de su horrible situación, porque estas combinaciones secretas que estarán entre ustedes o estarán sobre ustedes, porque, de la sangre de aquellos que han sido asesinados …”
Todo esto ha sido vivido antes, muchas veces, y todavía, siempre hay esperanza, siempre un lugar para vivir correctamente, siempre optimismo en el camino del evangelio.

La última carta de Mormon a Moroni es un buen ejemplo de optimismo bajo las más difíciles circunstancias, al menos de optimismo personal, y del poder de la esperanza en Cristo.
Estoy recordando una poderosa experiencia en el último día de mi misión, en enero de 1961. Yo estaba triste por tener que dejar el campo de la misión, y por casualidad estaba en Mar del Plata, el lugar donde había comenzado mi misión 30 meses antes. Me solicitaron hablar en un encuentro sacramental y como pensaba en mi misión y en el fuerte amor que había adquirido por esta tierra, mi mente estaba abierta y yo ví y sentí que esto es en verdad una parte de Zion, una tierra hermosa y elegida con profundas bendiciones y riqueza en sus tierras, montañas y pampas. Y que el mal y la corrupción que eran evidentes eran una delgada costra que yacía sobre la tierra, pero no dentro de ella. En los años posteriores como geólogo y granjero, he vuelto a sentirla como una tierra elegida, ya que he estudiado las montañas y metí mi mano en el abono. Desde que las acciones recordadas en este diario comenzaron, es muy difícil recordarse optimista y difícil a veces distinguir entre la tierra y la corteza que cubre. En esos casos yo vuelvo a recordar invariablemente la experiencia del último día de mi misión y la perspectiva regresa gradualmente.

A veces los prisioneros son liberados, usualmente a medianoche. Ellos firman los papeles y luego salen caminando de la prisión, una larga caminata para tomar un colectivo o un taxi. ( como en la unidad 9 de La Plata), mientras caminaban muy tarde en la oscuridad eran recapturados por unidades secretas que esperaban, los llevaban lejos y los mataban. Como ellos habían firmado su salida de la prisión, las autoridades quedaban libres de responsabilidad.

No tenía planeado escribir nada más. Pero cosas que vienen a mi atención y siento, deberían ser recordadas. Sobre las dos monjas francesas que desaparecieron en Diciembre, ellas fueron tomadas por agentes de inteligencia, dos días después fueron llevadas en un helicóptero sobre el océano y lanzadas de él. Aún en los escalones de oficiales más bajos se referían a ellas como “las monjas voladoras”. Su ofensa: ayudaron a madres de desaparecidos a preparar cartas para el Ministerio del Interior, pidiendo información acerca de sus hijos. El 18 de febrero en una conferencia de prensa el Almirante Massera de la Junta de reglamentación, piadosamente declaraba “que el gobierno estaba realmente interesado en la causa de las monjas, y estaba haciendo todo de si para saber qué había sucedido.”

A veces viajaba con Nelly a La Plata cuando ella visitaba a su hermano. La secuencia es ésta: Dejábamos la casa a las 5:30 y llegábamos a la Plata alrededor de las 11. Establecías tu posición para entrar en la fila que notificaba a los prisioneros que tendrían una visita. Luego esperábamos en un pequeño restaurante cruzando la calle de la entrada principal hasta las 12. Al mediodía formábamos la cola para que llamaran al prisionero. Es importante ya que tomaba tiempo llevar el mensaje al bloque de celdas y que el prisionero fuera inspeccionado y llevado abajo. Los últimos en la fila generalmente perdían parte del tiempo de visita, esperando que este llegara.

Solamente los familiares inmediatamente directos tenían permitido visitarlos. Después de eso una segunda fila se formaba para ser registrados y poder pasar al hall de visitas. No tenías permitido tener nada en tu cuerpo ni en tus manos. Cuando llovía, se esperaba bajo la lluvia sin paraguas ni protección alguna, lo mismo bajo el sol del verano. Ninguna consideración era tenida a niños pequeños o mujeres con bebes. Los soldados son siempre rudos y como de costumbre en cualquier parte aquí apuntaban sus ametralladoras directamente a la gente. Las visitas duran aproximadamente una hora y media. Las salas de visita son pasillos abiertos en un lado con dos hileras de bancos enfrentados. Los visitantes entran y los prisioneros son traídos cuando llegan de sus celdas. Un guardia está parado en la puerta o circula entre los visitantes. No hay separaciones entre prisioneros y visitantes, ellos pueden tocarse unos a otros. Al final de la visita, los prisioneros son llevados a otra habitación, dejados desnudos, cuidadosamente examinados, chequean sus identificaciones y luego vuelven a sus celdas.
Solamente entonces los visitantes tienen permitido irse. Vuelta a casa alrededor de las 6:30 de la tarde.

Mientras esperábamos en el restaurante para formar la primera fila, yo noté a una pequeña dama anciana con el pelo blanco, vestida de negro, investida de un aire de serenidad y resignación. Un escuadrón de soldados entró en la prisión marchando. Ella miró hacia arriba, los observó un minuto y dijo tranquilamente “si tan sólo pudiera matar unos pocos”, luego volvió a su investidura, su cara todavía enmascarada en una dulce serenidad. Yo me pregunto cuántos como ella, hay en este país, esperando el día de tomar revancha.

Dos historias que pueden ser escritas ahora
Jorge Comas fue liberado después de 18 meses en prisión sin cargos con las golpizas y torturas habituales. Pero él jamás estuvo involucrado en nada. Como sea su esposa era abogada inclinada por la izquierda. El y su padre vinieron a Buenos Aires, se quedaron con nosotros para ver si podían abandonar el país, y reunirse con su esposa en los Estados Unidos. Su pasaporte fue confiscado, por ello pensó que era mejor que saliera del país rápido. El decidió ir a Uruguay y luego a Brasil donde Estados Unidos tenía un centro para refugiados políticos. Nosotros lo pusimos para que se fuera a Uruguay sobre un Ferry, con un amigo uruguayo. Jorge debía permanecer atrás lejos del otro hombre. Si la policía comenzaba a chequear identificaciones, éste debía toser o estornudar. Nosotros no sabíamos que nuestro amigo tenía la fiebre del heno y tuvo un ataque de estornudos durante el trayecto. Jorge entró en pánico y pensó que todo se había terminado. Lo supo manejar y llegó a Brasil, y desde Estados Unidos a México, donde se encuentra aún.

La otra historia es la de Carlos Iriza, un joven doctor que vivía en San Juan , y un viejo amigo de cuando estábamos desarrollando Ischigualasto. El era un vocal oponente al gobierno militar. Su casa fue bombardeada por lo que necesitó salir de la provincia rapidamente. Encontramos un camionero amigo que llevó a Carlos y sus pertenencias a casa de unos parientes bien al sur de Argentina. Mas tarde se fue a Suecia, luego a México donde ahora practica la medicina y acupuntura.
Hubo muchos otros, todos ellos estudiantes que eran miembros activos de la juventud peronista (JUP), a los que ayudamos a escapar o a llegar a lugares donde estuvieran a salvo, usualmente granjas en las afueras de San Juan. No siempre teníamos éxito, y la tristeza por nuestros estudiantes asesinados por los militares, nunca nos abandonó.
Algunos de los que rescatamos, son ahora miembros prominentes de la sociedad. Muchos de ellos no saben quien arregló su rescate, lo que era una medida de protección para aquellos que estaban ayudando. Al menos 65 hombres y mujeres fueron asesinados por los militares. Ninguno de aquellos que yo conocí, estuvieron envueltos en actividad terrorista o subversiva alguna.
Uno de mis estudiantes, José Luis Olivares, era una persona amable y gentil., completamente indefenso. El, como la mayoría de los estudiantes, era miembro de un grupo de la juventud peronista, por ello fue tomado y desaparecido. La tristeza y aflicción de su familia nunca serán olvidadas y los militares nunca serán perdonados por la muerte y tortura de tanta gente joven e inocente. Uno de ellos, Alberto Carvajal, fue torturado por un mes antes que muriera y su cuerpo le fuera entregado a su familia. Su hermano dijo que sus genitales estaban completamente destruidos por sus torturadores.

Más tarde en la Universidad de Texas, durante la guerra de Malvinas, traté de explicar los derechos históricos de Argentina sobre las islas en un seminario de graduados. Fui silenciado a gritos por la terrible reputación que las fuerzas armadas argentinas tenían a nivel internacional. La respuesta fue que nadie podía justificar a gente viviendo bajo el régimen democrático y la ley Inglesa siendo tomados por crueles dictadores militares, usualmente referidos como los bastardos hijos de Hitler. Yo calmadamente me callé y me senté.


“Sill me salvó”

Oscar Jorge Comas Rodríguez es vicerrector de la Universidad Autónoma de México. Es sanjuanino, estuvo detenido durante la dictadura y si William Sill no realizaba gestiones para sacarlo del país a fines de la década del setenta, es muy probable que Comas hoy sería un nombre más en la lista de desaparecidos.
Jorge Comas en Ischigualasto junto al gobernador José Luis Giojay al secretario de Turismo Dante Elizondo y a Juan Carlos Salica

Comas conoció en la Universidad Nacional de San Juan a Sill mientras estudiaba Ciencias Geológicas. En México se doctoró en Educación además de ser maestro en Ciencias en Biología y Geología. Además de una extensa trayectoria universitaria, Comas fue fundador del Museo de Paleontología y Geología de la Facultad de Ciencias de la UNAM y del Laboratorio de Geología y Limnología de la UAM. Cofundador de la revista indexada Hidrobiológica (UAM) y del Primer Doctorado en Ciencias Biológicas.
Es autor y coautor de libros así como de artículos especializados de investigación en Geología, Paleontología y Educación Superior.
Comas estuvo en San Juan la semana pasada para participar de la ceremonia en la que se dejaron las cenizas del corazón de William Sill en Ischigualasto. Y se emocionó al recordar al profesor que evitó que los militares lo mataran:
-Cuando salimos en esa época de la cárcel, me contacté con Sill en Buenos Aires y él me ayudó a salir dentro de un grupo de misioneros mormones, aprovechando que daba el tipo. Me puso en el barco acompañado por compañeros de la Iglesia mormona, rumbo a Colonia, Uruguay. Ya fuera del país, junto a otra persona me ayudó que llegara a la frontera con Brasil y de ahí a San Pablo a refugiarme en las oficinas de las Naciones Unidas donde recibí protección. En ese momento éramos varios los que salíamos y siempre William, con su solidaridad, me salvó la vida y nos apoyó a todos en una época en donde la injusticia era una característica en la Argentina. Creo que todos la tenemos que recordar y también olvidar para reconstruir una Argentina mejor.



“Los protegía”

El gobernador José Luis Gioja se emocionó al encontrarse con el vicerrector de la Universidad Autónoma de México:
-Con Jorge fuimos compañeros de unas largas vacaciones forzadas que tuvimos en Chimbas, porque en Argentina no había libertad después del 76, y a quienes se sentían perseguidos iban a Sill y él los protegía y si podía los sacaba del país, poniendo en riesgo su propia seguridad.William Sill salvó la vida de muchos compañeros, porque los protegió. Por suerte a él lo respetaban, él arriesgaba permanentemente.

Los homenajes al paleontólogo


—Mi deseo es que las cenizas de mi corazón queden en Ischigualasto— le dijo William Sill a su hijo en una de las últimas oportunidades en la que pudieron hablar antes que el Alzheimer afectara al paleontólogo. Y no fue fácil para William hijo cumplir con la voluntad paterna. Debió buscar una médica que estuviese dispuesta a operar a Sill cuando falleció para extraer el corazón en un procedimiento similar al que se realiza en caso de donaciones de órganos. Y después Sill tuvo que realizar varios trámites para que le autorizaran arribar a la provincia con la urna y las cenizas del corazón del científico.

En el Museo de Ciencias Naturales se colocó una placa en homenaje del científico. En la foto, la esposa de William Sill, Nélida Salinas, junto al gobernador José Luis Gioja y a Rubén Uñac

En la ceremonia en el Valle de la Luna estuvieron presentes el hijo y la esposa de Sill además del gobernador, el secretario de Turismo y visitantes que recorrian el lugar. Con la música interpretada por el grupo de cámara Opus 7, el sueño de Sill se cumplió y su corazón encontró su morada final en el lugar que más amó, junto a sus fósiles. Detrás del Centro de Interpretación una lápida recuerda al paleontólogo y geólogo que por sus investigaciones y amor al lugar más hizo por difundirlo y porque se resaltara su valor científico.

El martes, el homenaje organizado por la Universidad Nacional de San Juan se realizó en el Museo de Ciencias Naturales. Durante el acto, el arquitecto Héctor Muñoz Daract ofreció detalles del edificio del Centro de Interpretación que se realizará en el parque Ischigualasto y que llevará el nombre del destacado científico. El centro tendrá como elemento sobresaliente una cúpula vidriada y una cubierta de un material resistente a las radiaciones ultravioletas y los vientos de reciente aplicación en construcciones de Europa y Estados Unidos. Y se podrá observar el trabajo de los paleontólogos. Además se presentó en sociedad el Sillosuchus longicervix, el animal prehistórico que fue bautizado de esa forma en honor a Sill.




William Sill hijo llevó a Ischigualasto las cenizas del corazón del científico
“Mi padre era conciente de los peligros que corría”

—¿Por qué ayudó Sill a gente para que saliera del país?
—El motivo por el que mi padre ayudó a mucha gente no fue político. Incluso, si lo tendría que definir ideológicamente, fue más de derecha, un convencido que el capitalismo es el mejor sistema. Pero él entendía que no se podía vivir sin justicia, sin libertad. Crecí viendo como pasaban por mi casa estudiantes que se quedaban unos días escondidos esperando poder salir del país. Y como yo era el más chico, era el primero que perdía mi cama y debía dormir en el sillón.
William Sill hijo en el lugar donde depositaron las cenizas del corazón de su padre

—¿Cómo empezó a comprometerse?
—Lo que nos tocó más de cerca fue el caso de mi tío Walter Salinas, hermano de mi madre. Desapareció, lo torturaron, lo encontramos y terminó preso en La Plata hasta el fin de la dictadura.
—¿Sabía que su propia vida estaba en juego?
—Mi padre era conciente de los peligros que corría, nuestra casa ya había sido violentada buscando evidencia subversiva y en 1978 lo llaman de la embajada de Estados Unidos para avisarle que tenía que irse en forma inmediata. Es así que nos fuimos en julio de ese año. El volvió al terminar la dictadura pero el resto de la familia nos quedamos en Texas. Mantenía las cosas en secreto y la familia, incluida mi madre, se enteró de lo que hacía en 1982, cuando nos contó las anécdotas Jorge Comas.
—¿Qué lo hace sentir orgulloso al pasar los años?
—Mi padre tuvo dos grandes pasiones: el estudio de las escrituras bíblicas y enseñanzas mormonas e Ischigualasto. Y te diría que me hace sentir más orgulloso sus cualidades humanas que sus logros científicos.
—Con la cantidad de cosas que realizó, parece que vivió más de una vida.
—Es cierto. Incluso fue contrabandista de langostas.
—¿Contrabandista?
—Siempre se reía cuando nos contaba que a los 17 años se escapaba de la escuela y se iba a un aeropuerto en donde un mecánico le enseñó a volar. A los 18 años iba a México de contrabando a traer las mejores langostas para los casinos de los mafiosos en Las Vegas. Su sueño romántico a esa edad era ser mercenario de las guerras de Centro América aunque ya a los 20 pensaba de otra forma.



N de la R
(1) El verdadero nombre es Jorge Vargas Alvarez.
(2) Estaba casado con la hija de Sanchez Sarmiento, no Bustelo Graffigna
Traducción : Lic. Laura Inés Clavijo de Bataller



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